La dimisión que no será

Artículo publicado en eldiario.es 3/3/17

barreiro-y-sanchez_0El Partido Popular parece que apuesta a todo o nada con Pedro Antonio Sánchez, y entre tanto, la oposición política en la Asamblea Regional titubea entre la moción de censura con la boca pequeña y las llamadas a la generosidad “pepera”, pero ¿hay visos de haberla?, ¿ha sido alguna vez ésta, una seña de identidad de ese partido? A ojos de la ciudadanía parece que los populares han optado por convertir siete presuntos delitos penales por corrupción en una campaña de apoyo personal y por qué no, pre-electoral.

Sí, lo digo sin matices, pienso que la opción de unas elecciones anticipadas convocadas por el partido en el gobierno son más que posibles en estos momentos, y varias son las razones que me llevan a ello. Es muy probable que piensen que se pueden subir al carro de la inercia electoral de las últimas generales, pese a pagar el coste de no poder volver a presentar a Pedro Antonio Sánchez en 2019.

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El PCE: Causa y solución de nuestros problemas.

20130921_fiesta_pce_mitinHace unos días me venía a la memoria una escena de la magistral obra de Bertolucci “Novecento”, en la cual el protagonista Olmo Dalcò le recordaba a un compañero que el partido estaba en todas partes. Me venía a la memoria  a colación de esta extraña situación que atraviesa el PCE en la actualidad. Un partido que está en todas partes, aunque pareciera como si no se le viera en ninguna.

Recientemente su máximo órgano entre congresos ha acordado iniciar un largo y profundo proceso congresual, en el que aspira a debatir su marco estratégico, táctico y organizativo. Tenemos por tanto un marco excepcional para analizar el papel del “Partido” en la actualidad, como constructor de las carencias y éxitos de la misma, y como herramienta para intervenir en el devenir de los acontecimientos del futuro.

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Eres tú

m15mCon Grecia lo hemos visto. La apropiación del espacio de todos por el demos, o lo que es lo mismo, la política construida desde la democracia, es una amenaza para la economía construida desde la acumulación, desde la apropiación, desde el monopolio.

Veamos, aquello que venimos definiendo como crisis económica desde 2008, y que en lo sustancial ha supuesto la pérdida de derechos, capital adquisitivo y calidad de vida para la mayoría social, no ha sido un fenómeno meteorológico, no ha nacido cual hongo. Tiene causas, muy estudiadas ya por economistas críticos – o no sujetos – al dogmatismo neoliberal. Y ha devenido en un ciclo mil veces estudiado: la recuperación de capital por parte de las élites económicas a través de la desposesión de derechos sociales, de lo público, de masa salarial, de la vivienda y de más.

No es casual, esta reacción violenta de acumulación por desposesión hacia las mayorías sociales no podría haberse llevado a cabo sin una desposesión previa de las herramientas institucionales y democráticas. Y esto ya sabemos, se ha producido sobre la base de la conjunción perfecta de un relato (ideológico) mayoritario, redes clientelares y coerción económica. Ya lo hemos dicho, lo hemos estudiado.

Pues bien, entro en harina, eso es precisamente el 15M. Movimiento que se produce sobre esas mismas bases (no podría ser de otra manera) pero como reacción a las consecuencias que producen. Esto es, que frente a la desposesión democrática y económica, se produce un proceso de recuperación democrática, para iniciar un proceso de recuperación económica (está por definir sobre qué bases, y esa es una de las grandes batallas que vienen). Ese es el fenómeno sustancial que se viene dando en nuestro país desde 2011, en Grecia, y en otros países europeos quizás en menor medida. Esa es la “Crisis de Régimen” el “No nos representan”, el “Sí se puede”, el “lo llaman democracia pero no lo es”. Y de ese fenómeno social surgen las oportunidades.

Eso fue Podemos, una lectura acertada en el momento acertado, supo leer que en el proceso de recuperación democrática por parte de la ciudadanía eran necesarias herramientas para tal efecto. Y ese es, a la vez, el error que puede cometer Podemos ahora mismo: olvidar la esencia de su éxito.

En las últimas semanas se han venido sumando voces, de manera transversal, espontánea y por diferentes vías que reclaman que no se olvide ésto último. Reclaman seguir construyendo soberanamente la alternativa, la solución democrática. Claro, y para ello todos coinciden en los ingredientes: participación, transparencia, pluralidad y por supuesto, unidad. Ciudadana, popular… como se quiera definir, pero unidad, confluencia.

El llamamiento de Ahora en Común parece ser la voz colectiva que más ha resonado, pero no ha sido la única, porque responde a ese mismo fenómeno que amenaza con producir un cambio drástico en el sistema de partidos, como ya ha ocurrido en las municipales. Ahora en Común es algo por construir, pero que forma parte de un anhelo colectivo, es cada una de las voces reclamando apropiarse de su poder democrático, y que lo lleva haciendo desde hace años. Ahora en Común también es Podemos y la brecha de esperanza que ha abierto, son las gentes decentes y luchadoras de las PAH´s y las Marchas de la Dignidad, las trabajadoras en lucha por su salario, es una obra colectiva en la que han participado todos, uno a uno, y eso es precisamente lo que se pide, que siga siendo así.

Por eso, cuando algunos compañeros/as escépticos se preguntan ¿cómo?, ¿dónde? y ¿quién es “Ahora en Común”?, a mí me surge sólo otra cuestión; ¿y tú me lo preguntas?

 

La histórica altura de miras del PCE

Izquierda-Unida “…nuestro Partido nunca hará nada que pueda dividir al pueblo, sino que  lucha con todas sus fuerzas, desde el principio de la guerra, para unirlo,  para unir a todos los españoles en el combate por la libertad y la  independencia nacional. Quiero decir más. Quiero decir que en el  momento actual, cuando la tarea es movilizar hasta el último hombre en  una resistencia suprema a la ofensiva del invasor, resistencia que es la  condición para nuestras contraofensivas y para la victoria final; en este  momento, si se pudiera pensar en una modificación de la táctica de nuestro Partido, esto debería ser, no con medidas que puedan restringir la base de la unidad del pueblo, sino con medidas que puedan hacerla más amplia.”

Extracto de la carta de José Díaz a la redacción de Mundo Obrero, el 30 de Marzo de 1938.

Por estadística estoy seguro que alguna persona de las que lean este artículo pensaba que el PCE estaba muerto, y es que a este partido, lo han enterrado tantas veces como fracasos en este propósito han habido. No en vano, es el Partido de la contracorriente, el del peso histórico no reconocido. Algunos se sorprenderían si digo que ha sido el Partido de la democracia y el Partido democratizador, cómo si no se democratizó Adolfo Suárez les añado. Y ay… el Partido trampolín de tantos… porque ha sido el Partido sufridor, de los que sufren, de los de abajo, y entre tanto, algunos de los de abajo que quisieron ser de arriba.

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Me equivoqué con Podemos

maxresdefaultLo reconozco. Cuando en el mes de enero de 2014 Pablo Iglesias presentó la iniciativa “Podemos” como un “método participativo abierto a toda la ciudadanía” yo fui otro más que hizo las cuentas clásicas de la izquierda, a saber: que no había espacio electoral a los alrededores de IU y de los partidos de la izquierda nacionalista, que en apenas meses no habría espacio para crear una marca electoral reconocible por la mayoría social, que sin organización de base previa muy difícilmente se consigue una extensión del voto por todo el Estado. Conforme fueron pasando las semanas algunos nos fuimos dando cuenta (creo que mayoritariamente todas las bases de IU) de que la propuesta de Podemos iba cogiendo forma y consistencia, y que unida a un enorme error táctico con la candidatura de IU y al descrédito de PP y PSOE, en unas elecciones con circunscripción única podrían conseguir colarse en el Parlamento Europeo. En mis pronósticos llegué a dibujar 1-2 eurodiputados, que ya veía como seguros conforme se iban acercando las urnas. Los datos indirectos de muchos sondeos y la buena estrategia en política comunicativa (que entendió, entre otras muchas cosas, que la TV conforma el pensamiento mayoritario en las sociedades modernas) me hicieron confirmarme en esta teoría. Aún así, pensaba: tendrán suficiente fuerza como para presionar “desde fuera” a que el resto de la izquierda, especialmente IU, se mueva de cara a las generales. Pero no más.

Me equivoqué.

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El ancla de IU, o por qué apoyo a Candi Marín

10841830_391825537649206_2316340889975173743_o“El cambio ya es imparable” es una de las frases más repetidas por el equipo de trabajo que entorno a Candi Marín ha iniciado en estas primarias abiertas en IU-V de la Región de Murcia un proceso de renovación de los mensajes, estrategias y personas visibles de la organización. Y digo bien, ha empezado, porque ¿hay alguien en la IU murciana que ahora imagine que podamos volver a la comunicación externa de la organización “pre-primarias”? Lo dudo. ¿Queda alguien en el entorno de IU que piense que en su interior ya no quedan ideas o que nadie ha entendido el mensaje de la ciudadanía? Ese es el éxito de estas primarias, ya nada puede volver a ser lo de antes, ya todo el mundo sabe que hay vida en su interior y que si no se proyecta hacia fuera, será por diversos motivos, pero ninguno de ellos es por el interés de IU y de la sociedad. Esto ya no tiene vuelta atrás.

Pero entrando en el fondo de la propuesta, dos de las tres candidaturas inciden en su lema de campaña en un elemento más o menos definido; “somos la izquierda que no renuncia a serlo”, me atrevería a decir que una más por identidad y otra más por estrategia, pero con el mismo telón de fondo, ser la pata izquierda que garantiza políticas de izquierdas de un futuro gobierno (o bloque) de unidad. Y no es que desde la candidatura de “Cambiar para Vencer” esto no se comparta, pues se comparte y mucho, se entiende y se apuesta decididamente a que IU aproveche el fenómeno social y político que se ha abierto en nuestro país desde posiciones a la ofensiva, esa es nuestra responsabilidad histórica: garantizar que los intereses de la clase trabajadora, de los sectores populares, están bien representados en este nuevo contexto, que IU no los va a cambiar por otros intereses. IU debe ser por tanto el ancla por la izquierda del nuevo espacio social y político de ruptura con el régimen del 78´ que se está construyendo.

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Ya no quiero la Convergencia

Foto1bMe propongo en estas líneas construir algunos conceptos que de manidos, empiezan a perder su significado. Lo hago justo ahora, cuando la palabra “convergencia” ha sido usada por unos y por otros, con unos significados y con otros, para unos intereses y para otros, y cuando de su uso excesivo y agobiante empiezan a resurgir otros conceptos que de recibir el mismo trato, obtendrán el mismo resultado. Es así como “Unidad Popular”, un concepto que es un lema en sí mismo puede perder su fuerza, y ante ello me van a perdonar que me plante y considere; ¿qué es la Unidad Popular?:

La Unidad Popular es un discurso común, un discurso que nos implica y emplaza a todos los que lo compartimos, una alianza dialéctica con los sectores mayoritarios y populares de la sociedad. Es un lenguaje, un sentimiento colectivo si me apuran. Es la construcción cultural y simbólica de una mayoría social que decide erigirse en mayoría política pues ya no se siente parte de un discurso (hasta ahora) hegemónico que les ha hecho culpables y les ha expulsado.

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